La luna ocupaba todo el cielo. Era una una buena noche para jurar. Las casas y las murallas se teñian de plata. Al noreste se recortaba el Castillo de los Taurum, envuelto en el halo un gusano alzó el vuelo. Mas atras la torre de Bidonvil destelleaba a intervalos. Al otro lado ardia el fuego y las luces del Zoco permanecerian toda la noche encendidas. La ciudad nunca dormia.
Willem y sus compañeras eran estatuas al borde de la azotea de la torre. Sus hebillas y aceros arrancaban reflejos. Las brisas caprichosas le permitian oir los rituales del anfiteatro. El deberia estar alli. No estaba preparado. Creia que dispondria de varias lunas antes de pronunciar el Juramento y que seria en la Isla Aurot. "El enemigo esta mas cerca de lo que pensabamos". Las palabras de la Lanza aun daban vueltas en su cabeza. No podian permitirse llamar la atención. Con el Rey Huesos cualquiera podia ser uno de los suyos.
La boca estaba enfrente de ellos. Sus gasas blancas se arremolineaban en torno a ella. Eran solo un ciclo. En Aurot hubieran jurado al menos media docena de ellos.
- Menguante, Nueva, Creciente y Llena. Todos sois de Canal. - A una muda orden se arrodillaron frente a ella. Juntos recitaron, las brisas pararon y sus voces parecian elevarse directas a la luna. - Sere la luz del Valor Heroico, con fuerza e inteligencia, mi Cortesia refulgira y mi mayor arma para hacer la Justicia seran la Compasión y el Honor. Mi lealtad de ahora y para siempre sera para Canal. Mis actos seguiran la pura Verdad siendo la palabra no el inicio de la acción sino el hecho en si mismo.Sere la luz para los inocentes y los puros. Sere la oscuridad para los enemigos de la vida y los enfrentados con Canal. Sere la luz de ahora y para siempre. Sere la luz de Canal.
- Alzaros ahora como Paladines de la Luna.
Estaba hecho. El momento habia llegado. Nadie pronuncio palabra alguna. Se dieron mudos gestos de aprobación entre ellos. Como él sus compañeras tenian un claro plan prefijado. Willem fue el ultimo en bajar por la trampilla. Su mirada contemplo la ciudad, las luces y los reflejos. El enemigo estaba muy cerca.
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